jueves, 25 de agosto de 2016

Fin del verano: comienzo de curso

Faltan pocos días para que los medios de comunicación empiecen a hablar del comienzo del curso escolar, y cada año son recurrentes los mismos argumentos:

-referencias a los módulos de aulas prefabricadas, porque aún no se han construido los edificios correspondientes.
-Números y porcentajes de alumnos matriculados, crecimiento o mengua del alumnado en los diversos niveles.
-Las condiciones materiales de los centros, dotación de instrumentos educativos... 
-La carestía de los libros y el negocio que arrastra. Su conveniencia -la de los libros- o su sustitución por tablets u otros elementos similares.
-Plazas de profesores cubiertas y las que aún están vacantes a poco del inicio del curso.
-La cansina -y, a veces, intencionada- confrontación entre lo público y lo privado.
-etc., etc., etc.

Pocas -o casi ninguna- referencias a proyectos en pro de la calidad de la educación; ausencia de comentarios sobre el papel educador de la familia; escasas consideraciones sobre la figura del profesor como elemento imprescindible en la configuración de la personalidad del alumno.

Por eso, cuando se oyen, o se leen, cosas sensatas en su sencillez, uno presiente que aún quedan esperanzas de que la enseñanza tome los derroteros que no debía haber abandonado. Porque hay cosas que bien abandonadas están (todos las tenemos en la mente). Pero hay otras que en mala hora dejamos perderse.

El texto que pongo a continuación, no sé si es reciente o no, pero es igual: sigue siendo válido, y ahora quizá más que hace años.


miércoles, 22 de junio de 2016

Sir Thomas More

Santo Tomás Moro (1478-1535) fue un político, teólogo, humanista, escritor, traductor, abogado y lord Canciller de Enrique VIII. Fue una de las figuras cumbre del humanismo renacentista europeo. La Iglesia Católica celebra hoy -22 de junio- su fiesta.

En Oxford, cursó estudios de humanidades, para pasar después a estudiar Derecho.


Como político, fue administrador de legados, tesorero de Hacienda, speaker de la Cámara de los Comunes, y sucedió a Wolsey en el puesto de canciller.

En 1534, al no reconocer al rey como jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra, es hecho prisionero y encarcelado en la torre de Londres. Acusado de alta traición, fue considerado culpable y, después de un año de prisión, decapitado el 6 de julio de 1535.

Fue amigo de Erasmo de Rotterdam, de Juan Luis Vives, de Guillaume Budé, y de otros humanistas de la época, con los que mantuvo una abundante correspondencia. También hizo traducciones de Lucano.

Su obra más famosa es de 1516: De optimo reipublicae statu, deque nova insula Vtopiae, conocida simplemente como Utopía. En ella, entre otros temas, trata Moro cuestiones de educación moral, estética, política y religiosa.

El 31 de Octubre de 2000, a petición de varios jefes de gobierno y de estado, fue declarado por Juan Pablo II, Patrono de los Gobernantes y de los Políticos.



miércoles, 27 de enero de 2016

Chiron se gestó hace diez años

Justo hoy, hace diez años que Carlos Cabanillas lanzó una idea a la red: la de aglutinar en una página web todo el caudal de recursos que internet nos ofrecía ya sobre el mundo clásico y sus lenguas. Carlos partió de las ideas contenidas en un trabajo de Sebastià Giralt sobre los estudios clásicos e internet en la educación secundaria. Y así se gestó Chiron.

Si diez años no son gran cosa, en el mundo de las nuevas tecnologías es una eternidad. Cuando, por fin, Chiron vio la luz, en este blog -y en otros-, se recogía esta frase: 

"La página de Chiron está realizada por y para profesores de lenguas clásicas interesados en el uso de las nuevas tecnologías en el aula, convencidos de que el conocimiento crece a medida que se comparte. Por eso, los contenidos de este nuevo sitio aumentan con la participación de todos y todos nos beneficiamos de ello".

Y así ha sido durante estos diez años: centenares de profesores -unos conocidos, la mayoría anónimos- compartiendo materiales para el mutuo enriquecimiento y el bien de la educación.

En esta ocasión, creo de justicia mostrar nuestro agradecimiento a Sebastià y a Carlos, los verdaderos progenitores de Chiron.  Dentro de ocho meses justos -el 27 de septiembre- festejaremos el décimo aniversario del alumbramiento de una criatura que ha proporcionado una nueva dimensión a nuestra tarea educativa. Habrá que preparar el aniversario...


lunes, 18 de enero de 2016

¿Se ha instalado la educación en la mediocridad?

A casi nadie se le escapa que los vaivenes de los planes de estudio, sea cual sea el color del gobierno de turno, solo producen deterioro. Y que los alumnos acaban pagando los desaguisados.
Es cierto que conocimientos, hasta hace poco incuestionables, se ven ahora postergados y condenados al olvido.
Es cierto que, sobre todo en la enseñanza secundaria obligatoria, los profesores parece que tienen suficiente con controlar el orden en clase.

Todo eso es verdad, pero ¿qué acaba produciendo una situación así? A mi modo de ver, una estado de progresiva mediocridad. Mediocridad en la enseñanza, que se manifiesta luego en mediocridad social y en mediocridad política.


Muchas veces, parece que no valoramos la trascendencia que tiene la educación en la sociedad. Y así nos va. Una educación que se olvida de cultivar el pensamiento, la visión crítica, la reflexión... solo puede producir, mayoritariamente, ciudadanos mediocres. Quizá sea eso lo que desean los poderes.

En el fondo, ese era el pensamiento de un sociólogo y pensador argentino de hace un siglo (José Ingenieros). De su libro El hombre mediocre (1913), es esta descripción de tal tipo de personas:


La falta de personalidad hace, a estos, incapaces de iniciativa y de resistencia. Desfilan inadvertidos, sin aprender ni enseñar, diluyendo en tedio su insipidez, vegetando en la sociedad que ignora su existencia: ceros a la izquierda que nada califican y para nada cuentan. Su falta de robustez moral háceles ceder a la más leve presión, sufrir todas las influencias, alta y bajas, grandes y pequeñas, transitoriamente arrastrados a la altura por el más leve céfiro o revolcados por la ola menuda de un arroyuelo. Barcos de amplio velamen, pero sin timón, no saben adivinar su propia ruta: ignoran si irán a varar en una playa arenosa o a quedarse estrellados contra un escollo.   (pág. 32)

 Dura opinión, pero real y lúcida. Como lo que refleja unas páginas más allá:
El hombre mediocre es una sombra proyectada por la sociedad; es por esencia imitativo y está perfectamente adaptado para vivir en rebaño, reflejando las rutinas, prejuicios y dogmatismos reconocidamente útiles para la domesticidad. (pág. 39).
¿Por qué no se ha planteado una verdadera lucha contra la mediocridad? Si no hay mala intención, únicamente veo un motivo, como decía Chesterton:
La mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta.
Realmente, es una pena...

lunes, 28 de diciembre de 2015

Una luz al final del túnel

Llevamos muchos años de túnel tenebroso: a cada plan de estudios, los docentes de clásicas hemos cruzado los dedos sospechando un nuevo desaguisado. Y así era. Hasta llegar al Latín optativo y al Griego residual.


Pero, como al mal tiempo hay que poner buena cara, la hueste clásica se puso a innovar: que no se diga que enseñamos "lenguas muertas"... Y aparecieron aplicaciones de las nuevas tecnologías; y la enseñanza del Latín y del Griego como lenguas vivas; y certámenes de teatro clásico; y los "Ludi Saguntini"; y ese prodigio didáctico denominado "Saguntina Domus Baebia"; y surgió Chiron, como acompañante amigo de todos nosotros; y Jornadas, y Congresos, y un largo etcétera.

Ya casi nos habíamos acostumbrado a remar solos, a olvidarnos de quienes perpetran planes de estudio, y a tirar por el camino de en medio.

Pero resulta, ¡oh prodigio! que se ha producido un quasi-milagro: publicado en letra pequeña, y ocultado por las luces navideñas, acaba de aparecer la noticia de que -¡por fin!- el Latín regresará a su lugar de privilegio en el currículum del bachillerato, y las humanidades recibirán un empuje, porque sin ellas no hay ciudadanía consciente y comprometida. Y el Griego... bueno, el Griego se desdoblará y aparecerá una materia etimológica que deberán cursar los alumnos de Ciencias de la Salud (al fin, sabrán qué es un analgésico o un hematoma).

¿Verdad que el panorama, lejos de ensombrecerse de nuevo, adquiere tonos claros y luminosidad?  Lástima que hoy sea 28 de diciembre...   Pero ¡algún día se hará la luz!